Desde que vivo en España, he vuelto a descubrir mi tierra natal… cada año voy a un sitio nuevo en Francia, y no me canso de ese país maravilloso, muy variado y con grandes atractivos.
Intentaré contaros un poco de los mejores sitios que conozco por el noroeste de Francia, Normandía y Bretaña:
Hice un viaje desde Etretat en el norte, hasta la provincia de Bretaña llamada “Cote D’Armor”, pasando por el Mont Saint Michel y otros pueblos… una preciosidad!

Etretat es un pueblito de costa con unos acantilados altísimos, que hacen formas espectaculares. El más famoso, uno que parece una trompa de elefante. Ya he estado allí varias veces pero no me canso de ver los paisajes que ofrece el pueblo. Un poco más abajo, está Fecamp; un pueblo bastante más grande, típico francés, con su puerto en medio de la ciudad. Estos dos se pueden ver en poco tiempo.
Luego, muy cerca de allí (mas al sur), hay un pueblo que creo que os encantará, se llama Honfleur; es precioso; aunque muy turístico. Es un lugar pequeño pero maravilloso con su iglesia de madera muy curiosa, y sus fachadas preciosas sobre el puerto.
Caen es una ciudad grande, totalmente destruida (y reconstruida) por la segunda guerra mundial. Aquí lo más interesante es el Memorial de la Guerra; un museo impresionante sobre la 2nda guerra mundial. Explica todos los acontecimientos de la guerra de manera interactiva. Se puede estar allí fácilmente unas 6 horas y después ir a las playas del desembarco de Normandía que cuentan simplemente con unos cuantos cañones y bunkers, pero sigue siendo interesante ya que recuerda uno de los momentos mas fuerte de la historia mundial del siglo XX.
Entre Caen y Le Mont Saint Michel hay una lengua de tierra que no conozco. Si alguien sabe algo, que lo diga… me interesa!
El Mont Saint Michel es obligatorio. Lleno de gente pero impresionante. Es el sitio del mundo con las mareas más grandes. Las espectaculares mareas han hecho de la bahía una fortaleza invencible. Durante siglos, se podía acceder únicamente por camino cuando la marea era baja y por vía marítima en los momentos de marea alta. Actualmente, cuando sube la marea, la isla queda completamente rodeada de agua, salvo para una carretera que según me han dicho quieren quitar ahora y poner una pasarela de madera. Cuando baja la marea, la gente incluso camina lejísimos a otras islas.

Siguiendo la costa, llegamos a la Bretaña y lo primero que se puede ver es Saint-Malo, aunque muy solicitada en verano, tiene una gran tradición pescadora y resulta muy agradable pasar el día por allí. A poco kilómetros de allí, Dinard es otra ciudad de costa, muy apreciada por los ingleses, ya que accesible en avión, y barco(una hora), desde Saint-Malo.
Termine mi viaje a Perros -Guirec y Ploumanac’h, situados en un parque natural protegido de una belleza excepcional, donde el mar y la tierra están sembrados por rocas de granito rosa. Es recomendable visitar esa parte en primavera o verano, ya que el resto del año, hay pocas actividades. Al contrario, de Abril a Octubre, es el sitio perfecto para deportes acuáticos y excursiones al aire libre.
Todavía quedaba por visitar la parte sur de Bretaña pero el viaje estaba llegando a su fin
… y nos volvimos a España con ganas de ver Belle-Île y de perdernos por los pueblos súper típicos de la región
¿Que mas os puedo decir? Por ejemplo que el bretón es amante de su identidad, de su tierra, afable, aunque también desconfiado, y que el Normando es sobre todo fiel y valiente.
Hablando de gastronomía, lo más típico de Bretaña son las galletas, las crepes, el marisco, y en Normandía, la Cidra (y en general todo lo relacionado con manzanas), el Calvados (vino), el quesos (camembert),… 
Creo que la próxima vez, os contaré un viaje que hice el pasado verano por la costa azul…Hasta entonces!